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Ensayos con realización para el día de hoy

© eurovision.tv

Llega el turno hoy de los segundos ensayos individuales de los participantes, desde Suecia hasta Chipre, es decir, quince de los dieciocho. La web oficial publicará pequeños cortes con la realización y al ser ensayos abiertos muchas otras webs también realizarán sus propios vídeos de los directos desde el pabellón.

La primera en ensayar es Suecia que, tras los primeros ensayos, mantiene su condición de favorita junto a Italia, Bulgaria y Portugal, únicas que han soportado el primer juicio en directo.
 SUECIA
Cuando una actuación se lleva tan bien preparada y desde hace tanto tiempo, poco queda a la sorpresa. Es el caso de los suecos, que como ya sabemos hacen la misma puesta en escena que en Melodifestivalen y por tanto todos conocemos cómo va a ser. Esto, para los fans, resta expectación y deja la sensación de algo ya visto, pero es obvio que sigue siendo tan brillante como lo fue el primer día que se dio a conocer. Existe el riesgo por tanto de confiarse y no darle el valor que realmente sigue teniendo. Suecia es una finalista segura y una candidata clara al top 5 y al triunfo.


GEORGIA

Georgia tiene una baza importantísima en la voz de Tamara. Sin la más mínima falta realiza toda la interpretación y es capaz de clavar todas las notas altas que el tema incluye. Esto tiene que ser una ventaja cuanto menos para los jurados, a priori. El inconveniente es la poca originalidad de la canción, que suena a vista y oída ya. En escena es bastante elegante, todo rojo incluidos capa y traje de ella, pero con un toque caucásico que gustará en el Este. Luego tendrá la competencia de Albania, un tema similar en estructura y muy bien cantado también. Se diría que una de las dos estará en la final, y Georgia parece tener más papeletas.


ALBANIA

Lindita aparece con una especie de traje de novia con velo incluido que se quita poco después, poco favorecedor todo. Lo más destacado de su actuación vocal es esa larguísima nota que hace en el puente con pasmosa facilidad, el resto ha sido mediocre. Si la comparan con su rival georgiana, va a salir perdiendo claramente. Lo que resulta más trabajado es el fondo, que usa parte de las imágenes que se ven en el videoclip, creando un ambiente bastante vistoso en la realización. En general, el conjunto albanés resulta un poco más recargado y menos elegante que el georgiano, y vocalmente solo se salva por dicha ‘supernota’ del final. No huele a final…



AUSTRALIA

Isaiah sigue haciendo un buen directo de su balada pop, salpicado de improvisaciones en diversas partes, sobre todo en el tercio final, que tienen su riesgo: pueden salir bien o que justo la que valoren jurados o público se tuerza. Al chico se le ve suelto en ese aspecto, aunque menos de cara a cámara, o quizás sea su expresión natural. El fondo ya sabemos que pasa del negro a incluir múltiples fotos del solista, que se pasea por una cinta andadora redonda y luego por el escenario libremente. No hay nada de malo en toda la presentación australiana pero queda un cierto halo de decepción entre algunos de los allí presentes, a pesar de que traen una buena canción, es moderna y elegante, un tanto plana quizás, pero está bien cantada y la escenografía no desentona, aunque tampoco destaca especialmente. No debe tener problemas Australia para conseguir una clasificación cómoda, posiblemente sin destacar tanto como años atrás.

BÉLGICA

Blanche no levanta cabeza. Hoy ha mostrado su vestido, una especial de traje de princesa con mariposas, de color blanco, que parece vestirla de novia y que apenas pega con el estilo y atmósfera de la canción. Además, aparece con cara de terror y la interpretación vocal es poco menos que desastrosa, tanto en la parte en tono más grave como en la más aguda del final. La única esperanza que queda es que el tema es lo bastante bueno como para sacar oro de donde no lo hay, pero la rémora de la intérprete pesará mucho. Hay algún margen de mejora hasta el martes aún.

MONTENEGRO

Slavko es la estrella. Tiene poquita voz y está muy solo en escena pero su interpretación es extrema, potente y recargada a la vez aunque también hipnótica y magnética; no deja indiferente a nadie. El show se basa en su discutible outfit, entre transparencias y brillas, y su trenza, que quedará para los anales de la historia freaky eurovisiva. Aquí no se sabe si todo esto es suficiente para clasificarse o si en cambio es demasiado… No hay término medio con Slavko. Los jurados tendrán que apreciar sus excesos y el público tomarse a bien su meneo de cola y su falda. Y aparte de todo eso, está la canción, que parece contar poco en esta historia…

FINLANDIA

El contraste entre la actuación de Montenegro y la de Finlandia es exagerado. Del exceso pasamos al comedimiento, de la máxima deshinibición al total control. Norma John apuesta por una puesta en escena tranquila, al estilo de la canción, elegante, pausada, relajante, si no fuera por el tono un tanto tétrico y sombrío de la ‘nana’ que interpretan. El pabellón se llena de azul primero y rojo después y Leena (que canta perfectamente) no se mueve de su posición en todo el tiempo, con un look que la hace parecer mayor de lo que es y que aparenta ir vestida para un entierro del siglo XIX. Lasse al piano, elegante y profesional. El conjunto resulta agradable y serio, quizás demasiado, pero no parece dejar duda de que de una manera o de otra (con más o menos holgura), Finlandia estará en la final.

AZERBAIYÁN

En el único lugar que se puede ver a un hombre vestido con traje llevando una cabeza de caballo puesto subido a una escalera de mano es en Eurovisión. Y yo no sé si esto es bueno o malo… Si le añadimos una chica dentro de una caja (de tres lados) cuyas paredes son pizarras ataviada con una gabardina, con el pelo de color gris y que escribe en una pizarra llena de palabras inconexas (a priori), pues la cosa te deja bastante confundido. Unos coristas, a los que marca con una x con la tiza, completan el show. Vocalmente es correcta, pero peor que en el disco y que Finlandia. Sin duda, Azerbaiyán estará en la final, pero todo es tan postmoderno que puede ocurrirle como a Loreen en MF, que pierda el contacto con la realidad más terrenal del espectador de a pie, distraído y avasallado por tanto concepto dudoso.